El lobo se hizo fuerte en el clásico

EFIL le ganó 2 a 0 a Athletic, como visitante, y quedó a nada de clasificar. Mucho malestar en ambos planteles por el arbitraje.

Fue una tarde casi redonda para EFIL en el polideportivo del decano. El equipo de «Teti» Marro quedó prácticamente clasificado (resta el encuentro entre San Miguel de Monte e Independiente), ya que si no lo hace como primero queda muy bien parado para meterse en cuartos como mejor segundo.

La tarde empezó muy bien para el lobo, que a los ocho minutos encontró la apertura del marcador a través de Lorenzo Turdó. El lobo armó una buena jugada colectiva, llegó un desborde por la derecha de Camilo Turdó que terminó en centro y fue el mismo Turdó que llegó a conectar tras la atónita mirada de los centrales y el arquero rojinegro.

El encuentro, correspondiente a la quinta fecha de la zona 4 de la Copa de la Liga, fue intenso desde un primer momento. Pero a Athletic se le hizo todo cuesta arriba: a los 23 minutos el fondo del decano no calculó bien, Mateo Belagardi perdió la pelota en tres cuartos de cancha y Ariel Martínez, a pura velocidad, encaró para el arco.

El arquero Acosta quedó a mano a mano con el delantero de EFIL y lo derribó dentro del área. El árbitro cobró y amonestó al golero, Camilo Turdó cambió penal por gol y el lobito se puso en ventaja por 2 a 0. Por su parte, el elenco de Dupraz movía la pelota mediante «Bebu» Ayastuy e intentaba inquietar el arco rival con varios para Juan Principatto. La buena actuación de Pérez de Marco en el arco anuló las chances de gol.

Mucha pierna fuerte, como todo clásico, que dejó dos situaciones particulares sobre el final del primer tiempo: a los 36′, Lorenzo Turdó vio la amarilla tras llegar tarde y derribar en posición de cuatro a Manuel Carboni. Minutos después, el mismo Carboni llegó mal a una pelota dividida y arremetió muy fuerte contra Juan Blanco. El árbitro decidió sacar roja directa, aunque podría haber sido amarilla.

En el segundo tiempo no se vio un gran desequilibrio de EFIL pese a tener un hombre de más. El equipo local tuvo algunas situaciones aisladas al arco de Pérez de Marco, en la cual una de ellas la pelota pegó en el travesaño y luego fue rechazada por Darío Martínez. Guido Saiz, que ingresó en el entretiempo, no pudo conectar el balón y demostrar toda su calidad durante el complemento.

Durante el final del encuentro hubo tres expulsiones más: Mariano Lorenzetti, quien vio la segunda amarilla por supuesta simulación en la que al árbitro no acertó. Luego, Lautaro Regis y Martín Ormazábal vieron la roja en los últimos minutos, debido a la bronca y la efusividad del partido.

La actuación de Fernando Ceja, árbitro del encuentro, dejó mucho que desear. Camilo Turdó vio la amarilla en una jugada idéntica a la de la expulsión de Carboni, en una dura infracción sobre el mismo futbolista rojinegro. El jugador del lobo podría haberse ido expulsado en el complemento por reiteración de faltas. También hubo un par de offside para ambos lados en los que los líneas levantaron mal la bandera.

La roja a Mariano Lorenzetti fue digna de una compensación: la segunda amarilla llegó a través de una contra para el lobo, en la que el delantero se cae dentro del área pero nunca tuvo intención de simular, aunque el árbitro determinó echarlo. Las expulsiones de Regis y Ormazábal estuvieron bien por la agresividad de las patadas, aunque en el primer tiempo Ayastuy recibió un par de infracciones en las que el juez dijo «siga, siga». La roja a Carboni también podría haber sido una jugada de amarilla, como lo fue la de Camilo Turdó en el PT.