DestacadasFútbol

El clásico empalmeño vuelve a latir: Rivadavia y Provincial, cara a cara en el Juan José Scasso

El fútbol de Empalme vive horas de expectativa. Este domingo, el estadio Juan José Scasso será el escenario de una nueva edición del clásico entre Rivadavia y Provincial, un partido que trasciende lo deportivo y se instala en el corazón de todo un pueblo.

El “albirojo”, que será local, llega motivado pese a no haber conseguido los resultados esperados en sus últimas presentaciones. Desde el cuerpo técnico que encabeza el Vasco Olave aseguran que el equipo está en crecimiento y con una meta clara: sumar de a tres para escalar en la tabla. “Llegamos bien, motivados. Sabemos que es un partido especial, pero también necesitamos ganar”, remarcaron.

Jugar en casa no es un detalle menor. En el Juan José Scasso, Rivadavia se hace fuerte no solo desde lo futbolístico, sino también desde el acompañamiento de su gente. “Es nuestra cancha, donde nos sentimos cómodos y donde esperamos que sea una fiesta”, destacaron.

Enfrente estará Provincial, el “azul”, que también llega en buena forma. El equipo dirigido por Damián Candermo viene de una sólida actuación en su último partido y apuesta a su principal fortaleza: la unión del grupo. “Estamos muy unidos y con un mismo objetivo”, señalaron desde el plantel.

El clásico, coinciden ambos lados, tendrá un desarrollo intenso. Desde Rivadavia esperan imponer su juego a partir de la tenencia de la pelota, mientras que en Provincial anticipan un partido “trabado y disputado en todos los sectores de la cancha”. La preparación, según cuentan, no difiere demasiado de otros encuentros, aunque reconocen el “condimento especial” que implica este duelo.

En cuanto a las formaciones, ninguno de los dos equipos confirmó el once inicial. Rivadavia suele definirlo un día antes, mientras que en Provincial aguardarán hasta la última práctica de fútbol.

Un pueblo que se paraliza

El clásico empalmeño no se juega solo en la cancha. Se vive en las calles, en el trabajo, en cada encuentro cotidiano. Así lo describe Fernando “Teté” Zabalo, hincha de Rivadavia: “Es hermoso porque todo el tiempo nos cruzamos con gente del otro club. Hay cargadas, charlas, pero siempre con respeto”.

La semana previa tiene un sabor distinto. “Cuando sale el fixture, es el primer partido que buscamos. Se habla mucho más de fútbol local”, agrega. Y se anima a un pronóstico: triunfo del albirojo por 2 a 0.

Del otro lado, Sepelín López, simpatizante de Provincial, no duda en resaltar la magnitud del duelo: “Es el clásico más lindo de Lobos. Es un partido que te marca el día, la semana y hasta el mes”. Aunque evita las cargadas, reconoce que los nervios son inevitables y lo vive como una final. Su predicción también es clara: “Vamos a sacar un resultado positivo, 2 a 0”.

Flor, otra hincha del “azul”, coincide en que será un partido difícil, cargado de emociones, pero confía en el equipo: “Tenemos un equipazo, vamos a andar muy bien”.

El antecedente más reciente

El último enfrentamiento entre ambos también se disputó en cancha de Rivadavia y terminó con victoria de Provincial por 2 a 1, con dos goles de Nahuel Gómez. En aquel entonces, Mauro Casal dirigía al “azul” y Mane Arias estaba al frente del conjunto local.

Ese recuerdo reciente le suma un condimento extra a un clásico que ya de por sí tiene todos los ingredientes: historia, rivalidad, pertenencia y pasión.

Este domingo, cuando la pelota empiece a rodar en el Juan José Scasso, no será solo un partido. Será, una vez más, el reflejo de un pueblo que se divide en colores, pero que se une en una misma pasión.