Regreso al origen: experiencia, pertenencia y un cierre soñado
Ayer, 14 de abril, se celebró a nivel mundial el #DiaDelArquero , en honor al colombiano Miguel Calero
Nosotros hablamos con Agustín Cousillas, quien transita una etapa especial en su carrera. De regreso en Atlético Roque Pérez, el arquero vive un presente que combina experiencia, pertenencia y un objetivo claro: cerrar su trayectoria en el club que lo vio nacer futbolísticamente.
“Creo que estoy yendo de menor a mayor”, asegura sobre su actualidad. Tras un tiempo de inactividad, reconoce que los primeros partidos no fueron fáciles, pero destaca que poco a poco va recuperando ritmo. En ese proceso, también convive con un presente colectivo que no es el ideal, aunque mantiene la confianza: “No tengo dudas de que lo vamos a sacar adelante”.
Su recorrido lo llevó mucho más allá del fútbol local. Uno de los hitos de su carrera fue su paso por Europa, más precisamente por Málaga. “Fue un sueño”, resume. Allí compartió plantel con figuras de renombre internacional, una experiencia que, según cuenta, lo marcó profundamente tanto dentro como fuera de la cancha. “El fútbol europeo te exige todos los días al máximo”, explica, y remarca que ese aprendizaje fue clave para convertirse en un mejor profesional.

A lo largo de 15 años de carrera, Agustín jugó en cinco países distintos, una experiencia que define como “única”. Hoy, con esa mochila de vivencias, entiende que su regreso al club tiene un significado especial: “Es para retirarme con esta camiseta y darme el gusto de jugar con chicos que han ganado muchísimo en la liga y son muy respetados en la zona”.
En cuanto a la identidad de Atlético Roque Pérez, no duda en destacar el sentido de pertenencia como uno de los principales valores. “Es un club que ha ganado muchas ligas con jugadores surgidos de las inferiores, es algo increíble”, afirma. Y agrega: “Atlético es una gran familia y estoy muy contento de formar parte nuevamente”.
Su historia también tiene un condimento particular: gran parte de su familia está vinculada a Sarmiento. Sin embargo, su elección siempre fue clara. “Yo siempre jugué en Atlético, desde los 4 años”, cuenta. En ese sentido, valora el rol de su padre, quien, pese a su cercanía con el otro club, le permitió decidir libremente. Hoy, incluso, su hermana es la presidenta de Sarmiento, lo que suma un matiz especial a su presente.
Más allá de las camisetas, Agustín pone el foco en lo verdaderamente importante: los vínculos. “Somos una familia muy unida y el amor que nos tenemos va más allá del fútbol”, expresa. Y cierra con una certeza que atraviesa toda su historia: el apoyo incondicional de los suyos, incluso en medio de las rivalidades deportivas.









