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Alumni: historia, trabajo a pulmón y un club que sigue creciendo

Alumni de Roque Pérez atraviesa un presente de crecimiento sostenido, con obras, desarrollo deportivo y un fuerte compromiso de su gente. Así lo vive su presidente, Nicolás Ochambela, quien lleva al club en su historia familiar y en su día a día.

“Vengo de una familia alumnista desde mi abuela”, cuenta, repasando un vínculo que atraviesa generaciones. Su padre fue presidente a los 27 años y su familia siempre estuvo ligada a la institución. Tras un período en el que el club estuvo diez años sin fútbol, en 2012 comenzó la reconstrucción, proceso del que Ochambela fue parte desde sus inicios hasta llegar hoy a la presidencia.

Su rutina refleja ese compromiso: vive a pocas cuadras de la cancha y, entre su trabajo, dedica gran parte del día al club. “Cortar el pasto, pintar, preparar la cancha… todo lo hacemos a pulmón”, explica, destacando el trabajo colectivo de la comisión.

En lo institucional, uno de los grandes logros recientes fue la recuperación de la personería jurídica, un paso clave para ordenar y fortalecer al club. A esto se suma el crecimiento en infraestructura, con obras como el merendero para chicos y chicas que entrenan en la institución y la renovación de la cancha de pádel.

En lo deportivo, Alumni se mantiene como protagonista en fútbol mayor y muestra un crecimiento importante en inferiores. En el último torneo de verano, logró títulos en dos categorías y buenos resultados generales. Además, el fútbol femenino sigue en expansión, con inferiores consolidadas y la reciente incorporación de la primera división.

El acompañamiento de la gente es fundamental. Con una cuota accesible, el club se sostiene gracias al aporte de socios, el ingreso de las entradas y el trabajo en la cantina. “Sin eso sería imposible”, reconoce. Incluso, los traslados a los partidos implican costos muy altos que deben cubrirse con esos recursos.

Entre las iniciativas recientes, el fútbol mayor impulsó un sorteo para recaudar fondos destinados a la mejora de los vestuarios, uno de los sectores que aún requiere inversión.

Además, el club firmó un convenio con el municipio para sostener el funcionamiento del merendero, una ayuda clave ante el aumento de los costos y la caída de donaciones.

De cara al futuro, el objetivo es seguir creciendo en infraestructura y recuperar espacios históricos, como un amplio salón que proyectan poner en valor para sumar nuevas disciplinas. “Queremos volver a ser un club social y deportivo con múltiples actividades”, afirma Ochambela.

Con ese horizonte, Alumni apuesta a seguir creciendo sin perder su esencia: el trabajo a pulmón y el compromiso de su gente.