No se guardaron nada: expectativas cumplidas

 

 

*Por Guido Francabila

 

Sarmiento y Atlético estuvieron a la altura de la final y el clásico tuvo mucho color. Jugaron al fútbol, ayudado por el estado de la cancha, dos equipos caracterizados por el buen juego. En seis días, si no vuelven a empatar (en ese caso habrá un tercer partido desempate), Roque Pérez y la Liga Lobense de Fútbol tendrán un nuevo campeón. 

La previa en la ciudad vecina se vivió durante toda la semana, con cargadas y especulaciones de ambos lados. El albirrojo hace cuatro años que no puede gritar campeón, mientras que el azul se quedó en el tricampeonato (el último fue el segundo torneo de 2012) y desde ahí no pudo volver a levantar la copa.

El comienzo del partido fue más auspicioso para el equipo local, presionando bien arriba sobre el área de Gonzalo Gruccio. Atlético tenía más la pelota pero no lograba la profundiad necesaria para inquietar el arco de Mariano Arrobio.

Sarmiento tuvo la primera chance clara del cotejo: el interminable «Tati» Rocha pateó un tiro de esquina desde la banda derecha y Recalde la desvió. La pelota cruzó el área chica de Gruccio y Coronel, que entraba por atrás, no llegó a empujarla. Toda la hinchada local se agarró la cabeza ante la buena jugada de su equipo.

A los 8 minutos Martín Ferreira, árbitro del encuentro, juzgó que la mano de Marcos Soza en área de Atlético RP no fue suficiente para cobrar la pena máxima. Tras un cabezazo de Tossi, la pelota dio en la mano del central visitante pero Ferreira, apoyado en el prímer línea (Gabriel Igarategui) dijo «siga siga» ante el reclamo de jugadores e hinchas de Sarmiento.

El conjunto de Pesaresi lo buscaba de arriba con dos córners consecutivos: el segundo de ellos le quedó a Soza en el borde del área y la pelota se fue apenas desviada del arco que defendía Arrobio. Los dos proponían buen juego y tenencia de balón.

Como todo clásico roqueperense, el encuentro tuvo mucha pierna fuerte durante los 90 minutos. Fue así que Diego Coria pegó una fuerte patada y vio la tarjeta amarilla en manos del árbitro Martín Ferreira. Antes, Gonzalo Bonafina también había visto la cartulina.

Luego de un buen remate de Rolandi que respondió de gran forma Arrobio, Sarmiento llegó al gol. Nuevamente, de la mano de Rocha llegó un centro al área de Atlético, Bonafina la peinó y Gabriel Coronel convirtió el primer gol clavándola abajo, pegada al palo izquierdo de Gruccio. El ex Salgado entró con ímpetu al punto penal y, con la rodilla, puso en ventaja su equipo.

El dilirio de la gente local se hizo escuchar en todo el estadio y el conjunto de Lucaroni agarró un buen ritmo anímico. A los 32 minutos de la primera parte, luego del gol, Atlético no se dejó intimidar y la respuesta fue inmediata. Santiago Adrover hizo una gran jugada y remató de derecha, aunque la pelota se fue pegada al palo  derecho y los hinchas visitantes se quedaron con el grito atragantado.

Arrobio fue la figura del primer tiempo: a los 39′ Atlético lo tuvo dos veces y el arquero local intervino en dos ocasiones para evitar el empate a toda costa. La experiencia en los arcos se hizo presente durante todo el encuentro, pero «el colo» fue el culpable de que el azul no llegue a la igualdad en la primera etapa. 

Así se terminó el primer tiempo: Sarmiento fue mejor y tuvo más juego, pero en el final Atlético tuvo chances claras que Arrobio controló muy bien, como un último remate de Adrover que sacó al córner. El terreno de juego estaba impecable, aunque a algunos jugadores les costaba hacer pie.

La primera chance clara del complemento estuvo en los pies de Juan Estrada, que le pegó con una clase extraordinaria y Gonzalo Gruccio voló y la mando al tiro de esquina. Como dijimos anteriormente, ambos arqueros tuvieron una muy buena tarde defendiendo los tres palos.

Promediando el segundo tiempo, ambos conjuntos apostaron al banco: Adrián Pérez entró por Brian Baiz en Sarmiento, mientras que Atlético mandó a Porta y Messina a la cancha, por Rolandi y Vizio respectivamente. Los suplentes jugaron un partido discreto.

El albirrojo manejaba más la pelota con Rocha y Estrada, pero no inquietaba al rival. Luego de un rechazo de la defensa de Sarmiento, la redonda le quedó a Peluso y la mandó al área. Messina y Bueno disputaron la pelota y el rebote le quedó al goleador Diego Coria, quién definió de gran forma pegado al palo derecho. El partido se puso 1 a 1 a diez minuto del final.

Luego del empate, Atlético empezó a tener más la posesión del balón. No hubo chances claras, aunque el último tramo se vivió intensamente desde adentro y de afuera. Ferreira marcó el final a los 49′ y el sabor amargo quedó del lado local, mientras que Atlético festejó un empate agónico que lo dejó con vida para la vuelta.