
10 años sin «Chiche» Scasso: su recuerdo imborrable
*Por Guido Francabila
El 15 de septiembre de 2016 será una fecha inolvidable para la vida de Lobos, y sobre todo para el Club Rivadavia: hace diez años fallecía el recordado Juan José «Chiche» Scasso.
Quizás no se cuan objetivo podré ser en esta nota tratándose de mi abuelo, aunque cada vez que digo su nombre siempre recibo una sonrisa o palabras de reconocimiento hacia su persona por parte de la gente.
«Chiche» nació el 7 de septiembre de 1930. fue ferroviario, Secretario del Consejo Deliberante, dirigente y promotor de proyectos en el Club Rivadavia y fotógrafo.
Su vida estuvo marcada por su incansable dedicación al desarrollo comunitario, la educación, y el deporte. Sus logros en múltiples ámbitos dejaron una huella imborrable en su entorno, destacándose especialmente por su capacidad de convertir sueños en realidades tangibles que beneficiaron a la comunidad.


Dentro de todoas sus pasiones, es imposible no hablar de lo que el Club Rivadavia le dio y lo que él le dio a la institución. Fue uno de los pioneros en impulsar la creación de la pileta que, con el paso de los años, se convirtió en un hito para la ciudad de Lobos.
La idea de «Chiche» fue la de techar y climatizar la pileta, algo que con los paso de los años y a través de terceros, se logró en el año 2014 y en la actualidad sigue funcionando los 365 días del año.
Uno de sus sueños más ambiciosos fue transformar una cancha de básquet al aire libre en un gimnasio cubierto de importantes dimensiones.
Este gimnasio no solo permitió la práctica de básquetbol, sino que se convirtió en un espacio multipropósito donde se desarrollaron actividades como fútbol de salón, handball, voleibol, tenis y, en la actualidad, patinaje artístico.
En el ámbito laboral, Scasso inició su carrera en 1955 como carbonero en el Ferrocarril, para luego pasar a desempeñarse en tareas administrativas. Este cambio marcó una etapa más estable en su vida, desde donde pudo involucrarse en actividades cívicas y sociales con mayor intensidad.
Durante varios años, y en la década del ’60, mi abuelo descubrió el amor por la fotografía: realizaba distintos tipos de eventos, como bautismos, cumpleaños, casamientos, etc. Y aquí es donde hay una anécdota increíble.


«Papá había ido a fotografiar un bautismo en Zapiola, y el padrino del bebé no llegaba. Debido a eso, la familia del nene lo eligió como padrino», relató su hija ivana. Su estudio fotógrafico se llamó «MARCEL», debido al nombre de su primera hija, mi mamá.
Juan José también fue periodista del Diario La Mañana, de 25 de Mayo, en la década del ’80. Cubría la información general que se desarrollaba en Lobos y lo enviaba a la vecina ciudad en el colectivo que salía a las 13 Hs desde la Avenida Alem.
Fragmento de El Álbum de Lobos: «Scasso fue un militante activo de la Unión Cívica Radical. Durante la presidencia de Arturo Frondizi, ocupó el puesto de secretario del Consejo Deliberante, un rol que desempeñó con diligencia durante cuatro años.
Antes del gobierno de Raúl Alfonsín, contribuyó a expandir la presencia del partido en Empalme Lobos, donde ayudó a fundar un subcomité frente a la Superintendencia del Ferrocarril. En este espacio, volvió a ejercer como secretario del Consejo Deliberante, demostrando su compromiso con los valores democráticos y el desarrollo político local.»


Para cerrar esta nota y el recuerdo de alguien que dejó su huella imborrable, cabe recordar la preocupación de «Chiche» porque su Rivadavia no tuvo fútbol durante varios años. Pero el tiempo le dio el recuerdo más lindo antes de su fallecimiento.
Hoy en día, y desde su creación, el estadio de fútbol lleva el nombre de Juan José Scasso, en honor a la historia emblemática dentro del club.
Rivadavia volvió a la actividad mayor en la Liga Lobense y en su primer campeonato estuvo a nada de quedarse con el título en el añi 2013. Un año más tarde, fue campeón del Torneo Clausura 2014 en cancha de Athletic y ante EFIL.
Una caravana gigante colmó la Avenida Hipólito Yirigoyen y llegó hasta la casa de Juan José Scasso, que con ya poca lucidez debido a su enfermedad, logró ver como su querido club se consagraba campeón en Primera división. Sin dudas, uno de los momentos más emotivos en la historia albirroja.
La pasión por la Biblioteca de Rivadavia, la creación de la Fiesta de los Reyes Magos con los regalos para los niños y el recorrido por Lobos repartiendo caramelos. Sin dudas, se podrían escribir páginas y páginas sobre la vida de Juan José.
Y el cierre definitivo quiero darlo desde lo personal, para hablar de «Chiche» como persona y como abuelo: vital, buena madera y fiel a sus principios. El mejor abuelo del mundo que me pudo haber tocado, sin dudas.
Las tardes mirando juntos al Chavo del 8, los domingos de verano en el club desde temprano comiendo asado, las miles de anécdotas … Sin dudas que tu paso por esta vida dejó la vara muy alta y estoy agradecido de poderte haber tenido en la mía.
Fuente y fotos : Luis María Benítez – El Álbum de Lobos | elalbumdelobos.com.ar










