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Madreselva celebra 93 años de historia: «Es un club con un sentido de pertenencia distinto»

El Club Madreselva cumple este 7 de agosto 93 años de vida. Fundado en 1933, la institución atraviesa uno de sus mejores presentes deportivos tras consagrarse campeona de la Liga Lobense de Fútbol, un logro que llegó después de varios años de quedarse a las puertas del título.


En el marco de un nuevo aniversario, desde La Huella Deportesl dialogamos con su presidente, Pablo Enríquez, quien repasó la historia del club, analizó el presente institucional y compartió los proyectos que impulsan el crecimiento de la institución.


Para Enríquez, conducir Madreselva representa «un orgullo», pero también una gran responsabilidad.
«Es un club con mucha gente, con un sentido de pertenencia distinto. La gente es muy pasional y siente los colores como tal. Uno termina siendo la cara visible de un grupo enorme que trabaja muchísimo y quiere mucho al club».


Además del aspecto deportivo, destacó el rol social que cumple la institución en la comunidad.
«El club contiene, incluye y les da las mismas oportunidades a todos los chicos. Tenemos que estar preparados para recibirlos y cumplir ese rol, porque eso es lo verdaderamente importante».


Al hablar de la identidad de Madreselva, el presidente evitó señalar un único momento histórico como el más importante. Para él, la construcción del club fue el resultado del aporte de cada persona que pasó por la institución a lo largo de estos 93 años.


«La garra, la pasión, el trabajo a pulmón y el empuje» son, según Enríquez, los valores que distinguen al club y que fueron transmitiéndose de generación en generación gracias al fuerte sentido de pertenencia de su gente.


El aniversario encuentra a Madreselva disfrutando de un presente muy especial: el reciente campeonato de la Liga Lobense.
«Representa una felicidad enorme. Sabemos lo difícil que es salir campeón y lo mucho que costó volver a lograrlo. Fue una alegría tremenda para toda la familia de Madreselva y todavía la seguimos disfrutando».


Más allá del título, Enríquez definió el momento institucional como «muy positivo». Aseguró que el club se encuentra ordenado y creciendo paso a paso, afrontando las dificultades económicas que implica sostener una institución que depende de sus propios recursos.


En ese sentido, resaltó el trabajo social y la formación de futbolistas.
«Seguimos viendo debutar chicos de nuestras inferiores. Para un club eso es fundamental».
Pensando en el futuro, los principales desafíos pasan por seguir desarrollando la infraestructura. Entre los proyectos más importantes aparecen la puesta en funcionamiento del nuevo predio de entrenamiento, mejoras en el campo de juego y las obras que se realizan en el salón del club, con el objetivo de transformarlo en un espacio deportivo con múltiples disciplinas.


«Me imagino un Madreselva que siga creciendo constantemente», expresó el presidente, quien señaló que el gran sueño a corto plazo es contar con un predio propio consolidado, un estadio en mejores condiciones y un club con cada vez más actividad deportiva y social.


Sobre el cierre, Enríquez dejó un mensaje de agradecimiento para toda la familia de Madreselva.
«Agradecerles por el acompañamiento. Siempre están presentes para dar una mano. Las puertas del club están abiertas para todos los que quieran sumarse y colaborar. Es un gracias constante a toda la gente».


Finalmente, imaginó qué sentirían quienes fundaron la institución al verla hoy.
«Creo que estarían contentos. No solo los fundadores, sino también todos los dirigentes que fueron pasando por el club. Y quienes tuvieron la oportunidad de verlo desde sus inicios y hoy lo siguen viendo crecer deben sentir un orgullo enorme. Espero que así sea».